Trufa

Trufa negra conservada en su propio jugo y presentada en un práctico bote de cristal.

Este hongo es el diamante en la gastronomía actual por su gran aroma y gran valor económico.
Como su nombre indica es de color negro y presenta estrías de color blanco en su interior.
Este tipo de trufa se recolecta en invierno y crece bajo tierra en zonas con olivos y encinas. Se suelen utilizar perros específicamente entrenados para encontrar estas joyas, aunque antiguamente se hacía con cerdos.

El sabor y aroma de la trufa es difícil de describir pero cabe destacar su potente perfume.
Se puede comer cruda o cocinada y se utiliza para perfumar aceites y para complementar infinidad de platos y elaboraciones como: embutidos, patés, ensaladas, carnes, pasta o salsas.


Salsas Artesanas