Avellanas con cáscara

Las avellanas son ricas en proteínas, fibra, vitaminas del grupo E, minerales y ácido oleico, que beneficia el sistema cardiovascular y ayuda a reducir el nivel de colesterol perjudicial.
Éstas son de Reus y su conservación es muy larga gracias a la cáscara.

Frutos secos crudos

Descripción

La avellana es una fruta seca oleaginosa: hasta un 50% de la avellana es ácido oleico, que beneficia el sistema cardiovascular y ayuda a disminuir el nivel de colesterol perjudicial para la salud. A pesar de ser una fruta muy calórica, consumida de forma moderada pueden ayudarnos a disminuir la sensación de hambre. Igual que el resto de fruta seca, las avellanas son un alimento fundamental en las dietas vegetarianas porque aportan proteína de origen vegetal.
Nada mejor que unas cuantas avellanas para recuperar las energías perdidas.

Su sabor es agradablemente dulce. Esta semilla está rodeada de una piel fácilmente desprendible y de color pardo castaño

Las avellanas se comen crudas, secas, tostadas, fritas, sin cáscara o confitadas de diferentes maneras. En diversas localidades se hacen irresistibles turrones. Es de costumbre habitual de la zona mediteránea tomar este producto como aperitivo o como postres. También se utiliza en una de las salsas más tradicionales del país: el romesco.

Con cáscara pueden aguantar hasta un año. La parte comestible corresponde a la semilla del fruto, que se encuentra recubierta por una epidermis oscura y una corteza leñosa. Una vez desprendida la cáscara, se accede a la semilla comestible, muy aceitosa y de un color blanco amarillento.
Si se compran avellanas con cáscara se mantendrán durante más tiempo pero deben escogerse aquellas que no presentan grietas ni agujeros.